
Cómo dejar de desperdiciar el 30% de tu presupuesto dedicado al secado de piezas
Cuando las personas construyen una nueva línea de secado para metales, suelen obsesionarse con dos cosas: cuánto espacio tienen y qué tan rápido puede moverse la cinta transportadora. ¿Y los elementos calefáticos? Por lo general, se descuidan.
Pero aquí está el problema: si optas por sistemas de calefacción convencionales, porque son la opción “por defecto”, en realidad estás aceptando pagar facturas de electricidad más altas durante los próximos diez años.
El problema con la calefacción del aire
Piensa en un horno de convección convencional. Se gasta mucha energía para calentar el aire, y luego se espera que ese aire caliente las piezas. Es lento y desperdiciador.
Las lámparas IR de alta eficiencia funcionan de manera diferente. No se ocupan del aire; en lugar de eso, emiten radiación electromagnética directamente sobre las piezas. La diferencia es enorme. En lugar de esperar dos horas a que el horno se caliente, las lámparas IR alcanzan su potencia máxima en segundos. Solo hay que encenderlas y ya se puede comenzar a trabajar. Ya no hay necesidad de pagar por calentar un gran volumen de aire mientras el equipo espera a que la temperatura suba.
Ahorro de espacio y tiempo
Si planificas desde el principio el uso de lámparas IR, puedes reducir el tamaño del túnel de secado. Dado que el calor llega de manera más rápida y efectiva, las piezas se secan más rápido. Eso significa que necesitas menos espacio en tu taller, y también gastas menos en aislamiento. Además, los sistemas de extracción de aire no tienen que trabajar tanto. Todo esto hace que el diseño del taller sea más eficiente.
Posibles problemas
No todo es perfecto. Hay que configurar bien todo el sistema. Estas lámparas de alta potencia son muy exigentes en cuanto a la alimentación eléctrica. Si la tensión varía mucho, las lámparas se agotarán mucho antes de lo esperado.
Y, por favor, no escatimes en los ventiladores de enfriamiento. Estos dispositivos se calientan mucho. Si no se ventila adecuadamente su carcasa y sus reflectores, el calor puede dañar los soportes en los que están montadas las lámparas.
En resumen, pasar a usar lámparas IR no significa simplemente comprar una bombilla especial. Se trata de cuanta energía se necesita para secar una sola pieza. Cuando dejas de desperdiciar tiempo y energía, ese 30% de ahorro realmente se refleja en tu cuenta bancaria.