
Cómo construimos realmente nuestras lámparas de curado por infrarrojos industriales
Durante diez años, actuamos como intermediarios. Vendíamos lámparas de marca blanca fabricadas en fábricas de otros proveedores. Pero eso no nos parecía adecuado. Queríamos tener la misma calidad y estabilidad que las marcas internacionales de renombre, pero sin el precio elevado que suelen tener. Así que dejamos de externalizar la producción y comenzamos a diseñar nuestras propias lámparas.
Lograr el calor adecuado
La realidad es que una lámpara de curado no es simplemente un calentador grande. Es más bien una herramienta precisa para procesos químicos.
Elegimos emisores de infrarrojos de onda corta, ya que permiten que el calor penetre profundamente en la capa de pintura o polvo. Si se introduce más energía en un tubo más corto, se obtiene un aumento significativo en el flujo de calor. Eso es genial, ya que permite aumentar la velocidad de la línea de producción y así producir más piezas.
Pero hay un problema: los tubos de alta densidad se calientan mucho. Si la carcasa no cuenta con un sistema eficaz de ventilación, los reflectores pueden dañarse o los cables pueden quemarse. Es necesario encontrar un equilibrio.
Los detalles importantes
Para evitar que el vidrio se agriete debido al calor, utilizamos cuarzo de alta pureza.
También aplicamos recubrimientos especiales en los tubos. Pensemos en ello como un filtro: bloquea las longitudes de onda innecesarias y dirige toda la energía exactamente donde la necesita la pintura o el polvo.
En cuanto a los conectores, utilizamos modelos R7 o Sk15. No son llamativos, pero funcionan bien. Ofrecen una conexión eléctrica sólida, evitando así arcos eléctricos cuando fluye la corriente. Créanme, un conector suelto es la forma más rápida de dañar una lámpara.
Puesta en marcha
Estas lámparas están diseñadas para reemplazar fácilmente las lámparas existentes. Basta con instalarlas en los hornos ya existentes, conectarlas al controlador y listo.
Pero lo realmente importante es cómo enrollamos los filamentos. Al mantener la tensión perfectamente constante, eliminamos esos puntos calientes que se presentan en las lámparas baratas.
Se obtiene así un perfil de calor uniforme en toda la superficie del componente. Sin zonas irregulares, sin curado incompleto, y definitivamente sin efectos negativos en el acabado final. El resultado es un aspecto limpio y uniforme.