
Cómo determinar correctamente los tiempos de curado (sin tener que adivinar)
¿Alguna vez se ha preguntado si sus piezas realmente alcanzan la temperatura adecuada dentro del horno, o si simplemente cuenta con suerte? Ahí es donde entran en juego nuestros registradores de tiempo de curado. Los hemos diseñado para eliminar la incertidumbre relacionada con el recubrimiento en polvo, los adhesivos y los compuestos.
Por qué el reloj no es suficiente
El cronómetro le indica cuánto tiempo ha estado la pieza en el horno, pero no le dice si realmente ha alcanzado la temperatura adecuada. En la práctica, la velocidad de transporte puede variar. Un minuto todo está bien, al siguiente, el transportador funciona mal. Si solo se depende de un temporizador, se está trabajando a ciegas. Nuestros registradores registran todo el proceso: el aumento de temperatura, el tiempo que permanece a esa temperatura y la fase de enfriamiento. De esta manera, se tiene una imagen clara de cómo afecta el calor a las piezas, evitando así piezas insuficientemente curadas o, peor aún, dañadas por el calor.
Sin intermediarios, sin complicaciones
No nos dedicamos a vender productos genéricos. Nosotros mismos fabricamos estos dispositivos. ¿Por qué? Porque así podemos controlar hasta los detalles más pequeños, como la calibración de los termopares y la velocidad a la que se registran los datos. No está recibiendo un producto genérico con una etiqueta impresa por un intermediario. Está recibiendo sensores de calidad industrial que pueden resistir condiciones extremas sin fallar.
Encontrar el punto óptimo con datos precisos
Podría pensar que “cuantos más datos, mejor”, pero en realidad se trata de encontrar un equilibrio. Si configura el registrador para que tome lecturas cada milisegundo, obtendrá una curva muy precisa… pero también agotará rápidamente la batería y llenará la memoria del dispositivo. Si utiliza un horno de curado rápido, entonces utilice intervalos de subsegundos. Pero si se trata de un proceso lento, un intervalo de 5 segundos es suficiente. Lo importante es adaptar el dispositivo a las necesidades del trabajo.
Instalación sencilla
La instalación es bastante sencilla. Solo tiene que conectar los sensores directamente a las piezas o a los soportes utilizados para ellas. Un consejo útil: asegúrese de que los cables estén protegidos. Los motores de los transportadores generan mucho ruido electromagnético, y no quiere que eso interfiera con las lecturas. Una vez que esté funcionando, tendrá registros claros para realizar auditorías. Si una pieza falla, no tendrá que adivinar qué pasó. Simplemente consulte los registros y verá exactamente dónde ocurrió el problema: quizás pasó por alto alguna zona o la temperatura del horno disminuyó. Así de simple.