
Controlar la temperatura adecuada en el procesamiento textil
Trabajar con el calor en el procesamiento textil requiere un equilibrio cuidadoso. Es necesario que el calor penetre profundamente en la tela, pero si se excede esa cantidad, las fibras de la tela se dañarán. Hemos invertido mucho tiempo en comprender los principios físicos relacionados con la radiación de onda corta, para asegurarnos de que nuestras lámparas logren ese equilibrio perfecto, igualando o incluso superando a las marcas más reconocidas.
La relación entre potencia y voltaje
Al elegir una lámpara para su secadora u horno, lo importante es la relación entre el voltaje y la potencia. Eso determina la densidad de calor que genera la lámpara. Si utiliza tubos de alto voltaje, podrá obtener más potencia en un espacio más pequeño. Esto significa más BTU por pulgada cuadrada. Para aquellos que utilizan líneas de alta capacidad, esto es muy útil, ya que permite mantener la velocidad de producción sin sacrificar la calidad. Pero tenga en cuenta que, al concentrar más potencia en un tubo corto, las conexiones eléctricas también se calentarán. Cuídese de ellas.
Cuarzo, halógeno y recubrimientos
Utilizamos vidrio de cuarzo de paredes gruesas por una razón sencilla: no queremos que los tubos se deformen cuando la temperatura es muy alta. Además, existe el ciclo halógeno, que funciona como un sistema de renovación automática que permite que el tungsteno vuelva a estar presente en el filamento, evitando así que la lámpara se apague antes de tiempo. También ofrecemos diferentes recubrimientos que permiten dirigir mejor el calor hacia la tela. Un tubo recubierto dirige más calor hacia la tela, lo que significa que no se pierde energía calentando el marco metálico de la máquina.
Reemplazo de las lámparas
Nadie quiere pasar el fin de semana reparando paneles de control. Por eso, utilizamos conectores estándar como R7 o Sk15. Nuestras lámparas están diseñadas para ser reemplazadas fácilmente: basta con sacar la lámpara antigua e insertar la nuestra. Muy sencillo.
Algo a tener en cuenta
Las lámparas de alta potencia son eficientes, pero ejercen mucha presión sobre los reflectores. Si los reflectores están dañados o oxidados, se desperdicia hasta el 30% de la energía. Es una pérdida inútil. Le recomiendo revisar regularmente las superficies de los reflectores cada seis meses. Es la única forma de asegurarse de que todo ese calor llegue realmente a la tela y no se pierda en el aire.