
Deje de esperar a que la fibra de carbono se endurezca
Seamos honestos: esperar a que la fibra de carbono de alta calidad se endurezca en un horno convencional es algo muy lento. Tarda una eternidad, y uno siempre teme que el calor no llegue uniformemente a todas las áreas. Si eso ocurre, las piezas se deforman y el material se desperdicia.
Por eso creamos lámparas de infrarrojos de onda corta personalizadas. Estas lámparas no solo calientan las piezas, sino que lo hacen rápidamente.
Calor donde realmente es necesario
La fibra de carbono es un material complicado. Conduce el calor de manera diferente a los tejidos comunes, por lo que el calentamiento convencional solo afecta la superficie. Utilizamos emisores de onda corta porque logran calentar las capas más profundas del material. Al ajustar la potencia y el voltaje, podemos alcanzar la temperatura crítica de transición vítrea en cuestión de segundos, no minutos. Esto es crucial, ya que evita que las piezas se deforme bajo su propio peso mientras la resina aún está en estado semisólido.
Equipamiento de alta calidad
No utilizamos equipos baratos. Estas lámparas tienen envolventes de cuarzo de alta resistencia, ya que las resinas de grado aeroespacial necesitan un calor intenso, y el equipo debe ser capaz de soportarlo. Ya sea que utilice conectores R7s o Sk15, podemos adaptarlos a su sistema actual. También cortamos las lámparas a la longitud adecuada para que se adapten perfectamente a sus piezas. De esta manera, no habrá zonas frías en los bordes de las piezas, sino un calentamiento uniforme en toda la superficie.
La realidad en el taller
Las lámparas de infrarrojos de onda corta son realmente poderosas. Verá cómo los tiempos de curado disminuyen drásticamente. Pero esa intensidad también significa que debe asegurarse de que los sistemas de enfriamiento funcionen correctamente. Si el enfriamiento no es adecuado, existe el riesgo de que la resina se queme en la superficie. Para evitar esto, recomendamos usar controladores PID de circuito cerrado y pirómetros de infrarrojos. Esto permite mantener la temperatura de la superficie dentro de un rango de ±2°C. Al combinar todo esto, los tiempos de curado se reducen en un 60% en comparación con el uso de calor convencional. Es una gran ventaja para su flujo de trabajo.