
Ondas cortas vs. ondas medias: Elegir las lámparas IR adecuadas para rines de aleación
Hacer que los recubrimientos en polvo se curen en los rines de aleación requiere un equilibrio delicado. Se desea que la superficie quede perfecta, pero al mismo tiempo es necesario que el calor penetre en el metal y se una a él. Por lo general, cuando uno entra en un taller, se encuentran tres tipos de lámparas: de ondas cortas, de ondas medias o de tipo “doble tubo”.
Todas ellas cumplen con su función, pero lo hacen de maneras diferentes.
Las ondas cortas y el calor
Las lámparas de ondas cortas son como un “sprint”: emiten mucho calor y actúan con gran intensidad sobre la superficie del metal. Son rápidas… realmente rápidas. Si lo que se busca es acortar los tiempos de secado y hacer que los rines terminen más rápido su proceso de curado, estas lámparas son la mejor opción.
Pero hay un problema: si se aplica un recubrimiento grueso y solo se utilizan lámparas de ondas cortas, es posible que se produzca la formación de una capa dura en la superficie, lo que impide que los disolventes se distribuyan uniformemente. No es una buena opción desde el punto de vista estético.
Aquí es donde entran en juego las lámparas de ondas medias. Emiten menos calor y penetran más profundamente en el recubrimiento. Es como un proceso lento, pero seguro, ya que el calor se distribuye de manera uniforme desde el metal hacia arriba, a través del polvo.
¿Y qué pasa con las lámparas de doble tubo?
Existen también las lámparas de doble tubo. Básicamente, estas combinan dos filamentos dentro de una misma carcasa de cuarzo. Normalmente, recomiendo este tipo de lámparas cuando se necesita mucha potencia, pero no hay espacio suficiente para instalar más lámparas.
Son muy eficaces. Dependiendo de la fuente de alimentación, se pueden conectar en serie o en paralelo para lograr exactamente el nivel de calor deseado.
Los compromisos en la práctica
La verdad es que las lámparas de ondas cortas pueden ser algo impredecibles. Si la tensión eléctrica varía, estas lámparas tienden a quemarse más rápido. También son afectadas negativamente en entornos de alta presión. Las lámparas de ondas medias, por otro lado, son más duraderas, pero es necesario dejar los rines en el horno durante más tiempo para alcanzar las temperaturas óptimas.
Un consejo importante: si opta por lámparas de ondas cortas, no escatime en los ventiladores de refrigeración. Esa energía radiante intensa no solo afecta a los rines, sino que también calienta todo el chasis del horno. Si el flujo de aire es insuficiente, los sensores y los cables podrían dañarse.
Para los rines de aleación, he descubierto que una combinación de ambos tipos de lámparas suele ser la mejor opción. Primero, se utiliza una breve exposición a las lámparas de ondas cortas para eliminar los disolventes, y luego se utilizan las lámparas de ondas medias o de doble tubo para asegurar que la unión entre el metal y el recubrimiento sea sólida.